LA EXPOSICIÓN CUESTIÓN CARIBE DEL ARTISTA PLÁSTICO KALAKA ESTÁ EN EL CORAZÓN DE BARINAS

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Cuestión Caribe, es la exposición del reconocido artista plástico Pablo Pérez Riesco conocido como “Kalaka” que fue instalada  el 25 de noviembre en el Instituto Museo las Culturas del Llano, ubicado en el corazón del estado Barinas. 

Esta muestra, recorrió a priori el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y el Centro Cultural Nau bostik de Barcelona, España.

Durante la actividad, la poeta y ensayista, Yanuva León escribió las siguientes palabras para Kalaka:

“El cuerpo humano en su versión femenina, masculina y andrógina- es el paisaje dilecto de Kalaka, desde él acomete con especial energía. La figura humana es lo que mejor resignifica su expresión plástica. Así, la exaltación de formas, el acento de ritmos sinuosos, la tensión de sombras, brillos y líneas en armónica disputa, el contraste de colores que invocan tierra, tonos que evocan cielo y tintes que claman carne, muestran una dimensión sublimada de todo. El artista proyecta la fuerza viva de aquello que para muchos yace vencido, apocado, deslucido, y aunque esta cualidad de su discurso visual se hace especialmente evidente en la presión muscular de un brazo aborigen, en la rigidez de un abdomen africano o en la angulosa afectación que surca un rostro mestizo, se percibe en el conjunto de su obra la misma tracción particular. Su interés está volcado hacia elementos que componen el imaginario latinoamericano y su espesa geografía: el parto de lo múltiple como devenir de dolor y violencia, pero también la divina mezcolanza de todas las leches -frescas y rancias, celestes e infernales en comunión de hirviente caos. “Ven y admira mi belleza, mi potencia, mi temeraria inmensidad, la oquedad sin fondo de mis ojos”, van diciendo los personajes que emergen húmedos de acrílico. Y la irrupción es estética, sí, pero fundamentalmente ética y política. Si renombrar es nombrar de un modo, la cosa que ya había sido nombrada de otro, es posible decir que Kalaka hace lo propio desde la imagen: vuelve a pintar -no como anunciando por vez primera-encono y énfasis de por medio- cuál es la magia que no cesa de semantizar lo posible en estos predios de abrumadora exuberancia”

En la inauguración, también estuvo presente Aquiles Rengifo con su proyecto Akilin y los poetas Miguel Antonio Guevaray Juan Guevara, quienes escribieron unas palabras especialmente nacidas de los cuadros y la música:

Cuestión Caribe

Yo era un cangrejo, un lirio, un árbol relampagueante.

Desengaños del mago, Manuel Scorza.

I

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Ensayó sobre la historia y el gesto todavía apunta sobre el silencio

como si la voluntad fuese piedra que asciende y se estropea.

En busca del agua viene como quien sabe

que debemos cargarla con el peso del cuerpo.

Se volverá crónica. Situándonos reúne paredes, angustia

que ausculta la mascada de la hoja y su tallo

la aspiración de ser aldea tragada por ladridos.

Porque la imagen es un llamado, sí, la imagen es un llamado.

Ahí viene San Juan, ¡Agua de lluvia bendita!

¡A tu puerta hemos llegado!

Ven y sé el rostro que repasa todo un cuerpo-país

Desde Eskuque hasta la Av. México;

Ven que después de la puerta la Cuestión Caribe no juega:

lee nervaduras, corrientes, lugares opuestos

y ve cuerpos, masa que oculta su rostro

se sabe ella, suya, catadura de culpa y torpeza que intuye sombra

y queja, humo oyendo voz, agua, mosca que espantamos y vuelve.

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Tamborilea y amenaza con partir, sabe del baile

para quedar deslumbrados. Ahítos de hojas en la boca,

especialistas reordenando cal y levitación,

hondura y fragmento.

Sí, Cuestión Caribe me ta`llamando.

Aquella masa del rostro que caminó con hincaduras, muletas

se transportó como solo sabía hacerlo, torpemente

dejó caer la piedra como palabras que intuyen ser primeras:

discurso sólido y único.

Cuestión Caribe me ta`llamando

cada vez que ven números

sienten que interrogan

saben de lo oculto y las reglas de las cosas,

Que el Silbón no es juego, que no busca asaduras por capricho;

Que si Sayona sale y los colmillos le traspasan la mandíbula

La hombre/mujer, el mujer/hombre sabe del juego de caer.

II

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Sabe, siempre sabe

que el juego de caer

atosiga la caída misma

puesto que caminar no es caminar en sí

es remedo de máquina que da un paso y otro le sigue

y la caminata no es más que caída, un paso detrás del otro

pues permanecer en pie es ejercicio de equilibrio.

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Qué decir de piernas cruzadas al dormir, como si horizontalidad

también fuese permanecer de pie

y dar duro con la baqueta al cuero de la espalda

y dar duro con el gancho para colgar carne

y sintonizar idas y frecuentar horas.

Quién sino nadie quiere enterarse de cada confesión o burla

enterar de la hazaña al paso sin conciencia del pie que sigue al otro

para que voltees y observes con tus huesos del pecho

y señales con tus huesos del pecho

y mires con tus huesos del pecho

y ames con los huesos del pecho

muslo amoratado, mirada, corriente, tú que pronuncias Caribe, Latino,

herbario de mi mano izquierda, polvareda de Diablo de Yare,

barquitas encendidas alejándose de Yemayá,

campesino que sabe que Cuestión Caribe me ta`llamando.

Columna que empuja de cerca al puñal de hueso

lo encaja en el pulmón para salir entero en la ranura.

¡Ay hijos de reyes del Caribe!

Recuerden que al morir el riesgo es ser salvado

por el oro, por un cangrejo, por carnita del cuerpo,

por el mar que nos llevará al fin,

como un cuaderno decía el tío negro

al viaje de vuelta, sin retorno, a la madre África,

cuestión que siempre me ta`llamando.

Cuestión Caribe:

ven y bombea las cortinas, bombea los frutos del plátano

bombea los frutos del maíz, bombea granos y linternas

hinca el hueso del pecho en este pecho, hinca el talón en el muslo

apriétalo, afíncalo, cerciórate de saltar por la ventana sin trompeta

y ver que el lugar de partida ya no es una modesta pensión

sino una lavandería en donde cuelgan pantalones y bragas.

Fuiste hasta el lago, sin monedas, no miraste ningún rostro

pues se darían cuenta de inmediato

y volverías a dar soluciones

tan imaginarias, Cuestión Caribe, como licencias para ejercer huesos.

III

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Carguemos agua, tomemos la tierra del país más negro

y más olvidado del Caribe.

En eso de revisitar la multitud, llevemos un país en el bolsillo

al instante se moverá como pasto seco, flamígero

y releerá un inventario de instantes.

Comprobemos cómo se perdió la máquina.

Y si se ha perdido la máquina

se ha desbocado la máquina

y ha muerto el maquinista,

la maña de la llave la sabía el maquinista

y se detuvo

y la máquina que en algún tiempo fue caballo

tenía la maña del manejo,

de llevarlo de un lado para el otro

—hasta en caminos no vistos—

y se desbocó la máquina

y se soltó el caballo.

Cuestión Caribe me ta`llamando.

Los que confundieron placer con cuerpo, verdad, goce e historia

creyeron en una única caja para guardar objetos.

Se encontraron con manías del oficio, olvidaron el porvenir

y las ventanas se guardaron. Por eso ven y pon las manos

como atajando agua. Y atájala. Hinca el hueso del pecho frente a la fuente.

Cuestión Caribe aquí estoy.

Ve. Imita al animal de plaza que tambalea su cola. Duerme y deja dormir.

Da vueltas y vuelve a darlas. Lánzate contra un árbol. Súbete a la cama.

Da una vuelta y ven y fotografía el no atajar, el fluir y la sordera.

Ya que recogiste todas las imágenes sabes de qué te estoy hablando.

Te preguntarán una y otra vez. Trajiste medicina. Guitarra.

Trajiste a las muchachas. Te sobaste la panza. Acariciaste al vecino.

Mascaste amaranto, suculenta y orégano. Dejaste una carta para tu animal

para el otro, para que huyéramos juntos. Recordaste la boca dentro de la boca

dentro de la boca de las santas. Ahora entiendes por qué los círculos son sagrados. Ahora entiendes por qué los tambores, el mar y los espantos son sagrados.

IV

Cuestión Caribe Aquí estoy.

Ahora sabes que también es mi templo. Qué dicen. Todavía recuerdas, masa.

Te vieron atravesando la calle y esperaron. Se tocó tres veces en el pecho.

Es Cuestión Caribe (está, se vino al Corazón del Círculo).

Se instaló en el Corazón del círculo.

Nos dijo que nos dará con sus puños y que hay que darle también

y así ir con culpa seria, vengada y buscarnos y largarnos cada quien por su lado

bien golpeados en el hueso. Bien contentos.

Como ir y repasar y encontrar lo hecho y unirlo. Encontrar lo no hecho

y vivirlo y hacerlo terminar, por pendientes. Por tachar pendientes

de la Gran Lista. Voces y necedad, aguas y enemigos. Gestos y andar difuso

y escuchar lo que piensan. Ver el rostro de zafra con volutas en la cara

y saludar a los sapos mientras se escucha la lluvia.

Esta épica es la humedad de dormirse contra un muro y ver entre dos árboles

y cambiar formas. Soldar aves y ver ese cuerpo estremeciéndose contra el suelo,

como quien intuye agua y saber extendido, ese no todos hablan por hablar

algunos ocultan su acto profundo como gesto en aquel rostro que no sale de adentro.

De lado y lado, siendo fe y tensión. Y hablar del enemigo pegado a la espalda.

—Cuídate mucho por ahí, dicen por ahí.

Cuestión Caribe, venga, averigüemos el origen de la tensión y vayamos a romperla, romperla

y romperla.

Miguel Antonio Guevara

Es ocioso describir la música. Mejor es ir a ella. Akilin presente:

https://www.youtube.com/watch?v=jyfmxH1Uwc0&t=201s

 

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